
El 21 de febrero del 2026 a la tarde, nos presentamos en el consultorio de Eva Tabakian, en el barrio Recoleta de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, para conversar sobre su formación en literatura, su oficio de editora y su trabajo en el psicoanálisis.
Sol Batista y Ernesto Gallo: ¿Cómo llegaste y cómo fue tu formación en literatura, quiénes fueron tus referentes. El paso de la literatura al psicoanálisis en qué momento y bajo qué circunstancia se dio. Después cómo continuó la formación en psicoanálisis?
Eva Tabakian: Yo soy bilingüe. En mi casa se hablaba armenio y recién aprendí el español como a los cinco años, cuando salí al mundo exterior. Y esto del lenguaje siempre fue un tema totalmente fuerte, fuerte, fuerte.
Voy a hacer un resumen. Hago la carrera de letras y voy a la orientación en lingüística.
Ernesto Gallo: ¿Eso acá en la UBA?
Eva Tabakian: Sí. En ese momento había tres orientaciones, creo que todavía están. Está la de lenguas modernas, lingüística y clásicas… Gané una beca en el CONICET con la orientación lingüística para trabajar el discurso psicótico en el Borda. Había como un arreglo entre psiquiatría, que era el doctor Fiasché y lingüística que era la doctora de Lavandera. Entonces entro al Borda, empiezo a trabajar. Claro que tengo a esta altura ponele seis, siete años de análisis.
Ernesto Gallo: Entonces, ¿como lingüista entrás?
Eva Tabakian: Entro como lingüista para trabajar el discurso psicótico. Para hacer el análisis del discurso psicótico. Con una ventaja increíble porque a los psicólogos no se los bancaban los psiquiatras del Borda, entonces los descartaban. No podían entrar a la guardia. Entonces a mí si me dejan entrar en la guardia. Sí. Así como: “bueno, ¿querés escuchar, escuchá”. Así como observadora, aprendí lo que no aprendí en mi vida y cuando salí de ahí dije, «Yo quiero ser psicoanalista».
Sol Batista: ¿Esto en qué año?
Eva Tabakian: Esto cerca de 88, por ahí. En el 84 entramos ahí en el Borda. Pero cuando terminé con la investigación, empecé a trabajar eso. Con mis años de análisis, hice cursos en la APA, busqué grupos, estudié, estudié, estudié y un día dije, como dijo Lacan, «Yo me autoricé». Bien, y arranqué a atender y la verdad que fue una maravilla. Pero en el interín, como todavía estaba ligada con la lingüística, yo era la editora… dos ediciones tengo yo, importantes. Lo primero fue trabajar el libro de mi directora de tesis, Beatriz Lavandera, de lingüística en la editorial Hachette, que ya no existe. Bueno, cuando yo empecé ahí editando el libro de esta lingüista que alguna vez si la buscan es Beatriz Lavandera. Porque además hay una cosa, en 83, 84 vuelven a Argentina un montón de exiliados, profesores de distintas facultades. En la de Letras volvieron maravillas. Volvió David Viñas, volvió la China Ludmer, volvieron, se armó toda una estructura. Yo era docente en ese momento, en la parte de lingüística y semántica formal, pero tenía mucha relación con toda esta gente y con Beatriz. Ella estaba editando el libro que publicó en ese momento en Hachette, en una colección que tenía Elvira Arnoux, capa del CBC en la parte de semiología,. Bueno, la cuestión que yo voy y vengo, llevo las correcciones, vuelvo con las correcciones y un día el director de Hachette me dice, «¿Por qué usted no hace una colección así como tenemos nosotros en Francia? Me da el modelo y yo le digo “bueno, sí la hago”. Imaginate, ¿cómo no lo voy a hacer?. Dije, «Esta oportunidad no me la puedo perder». Empecé a hacer esa edición, la primera edición de mi vida, elegir los títulos. La edición era una lectura de las obras de la literatura latinoamericana, un lector que daba una aproximación por ejemplo, a El limonero real de Saer, a las obras así y la verdad que la colección salió re bien.
Sol Batista: Hasta ahora venís nombrando todas las relaciones que tenías, con gente de letras.
Eva Tabakian: Claro. Ahí hago el enganche cuando dirijo esa colección, sale el libro de Beatriz, la colección y la beca, ahí yo hago el enganche, fue como un click y empecé a trabajar en psicoanálisis y con la edición, y finalmente hace como veinte años atrás, no voy a hacer toda la historia de eso, recalo en Paidós. Ahí me hago cargo, que era un momento de transición porque lo estaba por comprar Planeta. Yo me hago cargo de la colección de psicología de Paidós y ahí trabajo como editora. Les cuento una experiencia muy linda. Hacen un arreglo con La Nación para sacar libros de psicoanálisis para kioscos. Y yo tengo que elegir, me dicen, «Bueno, elegí veinte títulos, que esto y lo otro”,, elijo veinte títulos. Primero de los más clásicos. Yo qué sé, Françoise Dolto, por ejemplo. A todo esto, tenía que hacer un prólogo para cada libro, veinte libros, veinte prólogos. Un éxito. Me dicen, queremos quince más. Sesenta prólogos escribí. Sesenta fines de semana escribiendo prólogos.
Eso lo disfruté mucho ¿qué te parece?. Además, había separado lo que era la psicología fundante de la psicología, incluí libros de psicología conductual. Tuve que leer un montón. Escribir cada prólogo era algo maravilloso.
Y después me quedé en Paidós y todavía trabajo ahí., elijo, los títulos que van de psicología de Paidós, edito los libros.
Ustedes querían saber qué era editar, pero saben.
Ernesto Gallo: Queremos aprender, pero porque nos interesa. ¿De qué se trata editar?
Eva Tabakian: Es un trabajo hermoso, o sea, a vos te llega un libro, viene el autor, te ofrece un libro. ¿Qué tenés que hacer? Primero tenés que ver si entra en el catálogo de la editorial, si cubre o no cubre ese perfil. Ponele que sí. Hay que ver cómo está escrito. ¿Qué hacés con el autor? Bueno, leés el libro. Tenés que ver si el libro tiene una cierta coherencia, tesis, te mandan tesis de cualquier cosa. «Esto no es un libro», le decís, «flaco, hay que hacer un libro de esto. Hay que hacer un libro con la tesis, la presentaste. Bueno, un éxito, pero no es un libro»., todo ese trabajo de armar, el armado es la edición, ver cómo van los temas, si hay una coherencia en el índice, si hay que mover una cosa a otro lugar, si las referencias están bien, si las bibliografías corresponden, si titular o no, muchas veces hay que titular.
Eva se acerca a su biblioteca para mostrarnos los libros a los que se refiere. Son unas ediciones muy lindas.
Ernesto Gallo: En Rosario, en las jornadas de Psicoanálisis en Lengua Castellana decías que la edición y la traducción son oficios políticos . Pero, ¿por qué es político?
Eva Tabakian: Porque hay una posición que tomar y hay también una lectura. La traducción es una lectura, como es la edición. Hay una lectura. Un ejemplo, cuando leo los libros que escribe la gente de la Escuela de Orientación Lacaniana. Hay una lectura ahí. Estoy terminando un libro de la EOL. Entonces, el primero que me manda dice, «porque Miller, dice Miller», yo en un momento me calenté, la llamo y le digo, «Pero, ¿quién escribe el libro? ¿Miller o vos?».
Sol Batista: Genial.
Eva Tabakian: Dice, «Ay, bueno, porque somos de la parroquia». Digo, «Bueno, porque si no le publicamos a Miller».
Ernesto Gallo: ¿Contestó eso, “si somos de la parroquia”?
Eva Tabakian: Claro, le contesté “qué bien que me lo dijiste, porque yo no me había dado cuenta…” Eric Laurent dice, Miller dice, pero tres veces por página, flaca. “Tomá la palabra”, le dije. Bueno, eso es político. Por eso te doy ese ejemplo. Es absolutamente político.
Sol Batista: Eso es interesante porque vos decís de tu propia historia que vos todo el tiempo te fuiste autorizando. Cuando salió lo de la beca, que ahí te autorizaste a ser psicoanalista…
Eva Tabakian: Porque yo le creo a Lacan.
Sol Batista: O sea, ¿quién mejor que vos que para llamar a alguien y decirle “autorizate”?.
Eva Tabakian: Claro, hacete cargo de tu palabra.
Ernesto Gallo: Pero es un trabajo además también por el psicoanálisis. Porque no es solo político por ese libro. O sea, tu trabajo como editora en Paidós no es solamente una cuestión de trabajar con ese libro que llega y esa autora, sino que después eso también marca cómo se habla y cómo se escribe en psicoanálisis, por fuera de ahí. Es como una política de la lengua también en cierto punto, o sea, más allá de ese libro.
Eva Tabakian: Absolutamente. Toda esta cosa de la jerga lacaniana, que nadie entiende nada, ni se sabe lo que quieren decir. Terminamos con los nudos, nadie entendió un carajo de los nudos, están todos, y es como un, perdón, pero un coso masturbatorio. En un momento dice, «Estamos todos juntos, decimos esto, somos del clan». Está bien. Lo que pasa que cuando esto surgió en el psicoanálisis con Freud fue una manera de protegerse y de construir. Ahora pareciera que es otra cosa. Es política en otro sentido. Freud fue político. Fue absolutamente político. La lucha de él con el reconocimiento académico, la lucha de él con la cuestión más profesional, cómo establecer una cuestión profesional de esto que él estaba descubriendo. Eso es todo política. La relación que tuvo cuando armó los grupos, que este sí, que este no, que judío, que tenemos que meter a Jung porque necesitamos uno goy, ¿viste? Bueno, todo esto es política, pero para sostener un discurso.
Ernesto Gallo: Para que el psicoanálisis siga existiendo.
Eva Tabakian: Exacto. Pero es para sostener un discurso. Estos sostienen un discurso políticamente, que son dos cosas distintas.
Ernesto Gallo: Ah, a ver, es un aforismo. ¿Cómo sería entonces?.
Eva Tabakian: Claro, no es lo mismo construir un discurso políticamente sustentable, que repetir políticamente un discurso.
Es todo el tiempo política. Porque por otro lado las editoriales tienen la política de la venta, cosa que se entiende perfectamente. No te van a publicar un libro y si no se vende te la regalo…. Ahí hay una política y una política.
Bueno, voy a contar una anécdota que no sé si la conté en Rosario. Yo escribí un libro que acabo de regalar el último, que se llama El yerno de Lacan. Cuando yo entré en Paidós hace 20 años, ese libro ya lo había escrito. Paidós publicaba, como sabemos, los seminarios de Lacan que están sostenidos por la escuela eh por la EOL, por la de orientación lacaniana, que es la del yerno de Lacan. El tipo que me convocó para trabajar no tenía una idea de psicoanálisis, ni nada. Yo presenté el currículum en el cual estaban mis publicaciones. No te cuento que al mes viene toda la cúpula de la EOL a hablar a Paidós a decirle que yo no podía hacerme cargo de eso porque yo había denostado a Miller en el libro. Me dice, «Pero usted no me contó nada de esto», me dice el tipo. Digo, «Pero yo le di mi currículum. Si no sabés leer el currículum, el problema no es mío»., entonces me dice, «No, no, pero yo no quiero que se vaya», no tenía idea de nada y me quedé con la condición de que yo no me iba a meter en las publicaciones de los seminarios y todo eso.
Ahí llega la política.. Eso es política, pura política. De sostener un discurso políticamente Ellos querían sostener ese discurso. Era una amenaza a ese discurso. Igual yo publiqué montones de libros de autores de la EOL que los admiro y que los quiero, pero por fuera de la institución.
Ernesto Gallo: Además hiciste traducciones de gente de la EOL.
Eva Tabakian: Yo traduzco a Pommier, el de las mujeres. En la editorial todavía yo no estaba como directora de colección. La anterior dueña me dice, «Eva, no te enojes, pero voy a tener quilombo con la gente de Miller. ¿Por qué no te ponés un seudónimo?». Nosotros que somos todos bosteros, llego a mi casa, le digo a mi hijo, «¿Qué jugador de Boca te gusta más?». «Palacios», me dice. Y yo me puse «Ana Palacios».
Sol Batista: Eso es genial. Bueno, ese seudónimo es por una cuestión política.
Eva Tabakian: Claro. La editorial no quería tener conflictos con ellos, porque ellos cada tanto te amenazan que te sacan los seminarios. No sé dónde los van a editar, pero bueno. Esto es político. La traducción incluso es política como elección. Yo el otro día vi a la correctora de un libro que va a salir ahora sobre los abusos infantiles. La autora pone: «el niño se presenta temeroso». La correctora dice: «tímido», y yo digo: «pero no es lo mismo temeroso que tímido. Esto es una elección tuya de suavizar”. Es política también. No mandarte que es temeroso porque tiene miedo. Tímido será por otra cosa. Estos son elecciones políticas, a mi modo de ver.
O sea, que hay una trama ahí que si uno la va descubriendo también tiene la posibilidad de hacer elecciones.
Ernesto Gallo: Perder cierta inocencia con respecto a la lectura.
Sol Batista: El otro día encontré que tenés un libro sobre la historia de los armenios en Argentina. Los Armenios En La Argentina, contaste que tu familia es armenia, ¿querés contarnos algo más de ese libro?.
Eva Tabakian: Ese libro surgió… mira, ese libro es maravilloso. En ese momento nosotros con David Viñas, que era en el 87 ponele, hicimos el proyecto de una historia social de la literatura argentina. Porque se acuerdan de Eduardo Luis Duhalde, el de los derechos humanos. Cuando vinieron del exilio, puso una editorial Contrapunto. En esa editorial con David, él era el director, yo la subdirectora. Hicimos todo el proyecto de 12 tomos de la historia de literatura argentina. Yo ahí convoqué a muchos compañeros míos de la facultad, jóvenes como Alan Pauls, Charlie Feiling, Chejfec y yo qué sé, más los famosos. David había venido recién, no tenía noticia de la gente joven. Yo era como un puente. Entonces, Duhalde me dice, «Che, Eva, ¿por qué no escribís un libro sobre los armenios, que lo metemos en la colectividad, y me ayudás y hacemos un coso?» Le digo, «Yo no sé si soy capaz». Y después dije, “¿por qué no?”. Y me puse y lo escribí.
Eva busca ese libro para mostrarnos. Nos acerca otros en los que ella participa de la autoría. Y algunos de la colección Historia social de la literatura argentina, colección que dirige junto a David Viñas.
Finalmente encuentra el de la historia de los armenios en la Argentina, está dedicado a sus abuelas.
Eva Tabakian: Hay mucho trabajo, mucho. Bueno, hay mucho tiempo, muchos años. Mis viejos llegaron, mi vieja tenía 17, mi papá 21, se conocieron acá, se casaron, pero hablaban en armenio hasta que aprendieron a hablar español, que siempre lo hablaron con acento, un desastre. Por eso estudié lingüística, por eso hay una búsqueda de la lengua en toda mi en toda mi trayectoria. Yo creo que es eso lo que me hace como una línea.
Sol Batista: ¿Ibas a decir algo de este libro que fue tu primer libro…?.
Eva Tabakian: Bueno, ahí que me dice Duhalde, «Dale, escribí», y yo empecé a escribirlo. Me empecé a conectar de otra forma más informativa con la cosa más afectiva que yo tenía y pude construir desde ahí. Fue una experiencia.
Ernesto Gallo: Y de esa relación con Viñas y también con otros escritores en ese momento, nombraste algunos ¿Piglia estaba también?.
Eva Tabakian: Piglia. Sí, claro. A Piglia, a Beatriz Sarlo. En ese momento se juntaban, después del 83 empezaron a caer todos.
Ernesto Gallo: ¿Y con psicoanalistas?
Eva Tabakian: Yo te diría fundamentalmente, el tipo que yo más respeto es a Guzmán, a Luis Guzmán. Que tiene que ver con la literatura, de Conjetural. Con Germán García tengo mis diferencias, pero también porque David tenía sus diferencias. Se peleaban. Eran como capillas que se peleaban entre todos.
Tengo muchas historias, un día le dice David a Beatriz Sarlo… se empiezan a discutir porque estaba el Club Socialista, que ahí estaban muchos sociólogos, mucha gente que volvió de México. Entonces empiezan a discutir y David era un tipo de armas llevar. Le dice a Beatriz: «vos, pelotuda, vas a terminar escribiendo para el diario de los Mitre». Te estoy hablando del 80 y pico. ¿Qué terminó? ¿Cómo terminó Beatriz? Escribiendo para el diario La Nación.
Sol Batista: Tremendo, tremendo.
Eva Tabakian: De esos tengo 20,000.
Ernesto Gallo: Ellos hablaban, Viña y Sarlo. Estaban todos ahí, no se si eran amigos pero ellos conversaban. Hay un programa de televisión, creo que se llama los Siete Locos que se pelean…
Eva Tabakian: Bueno, ya se venían peleando. Íbamos a almorzar David, yo, Filipelli, y Beatriz. Íbamos a almorzar a un restaurante los domingos ahí en Corrientes llegando a Callao. Se estaban armando las cátedras. Yo en ese sentido creo que fui como un nexo entre la generación nueva y la de ellos que venían de afuera, que no conocían. Bueno, todo el tiempo paseando entre lingüística, literatura y psicoanálisis.

Eva Tabakian (Buenos Aires)
Licenciada en Letras (UBA) Psicoanalista, Editora. Autora de los libros: Los Armenios en Argentina (Ed. Contrapunto), Lacan y Heidegger, una conversación fundamental: dimensión trágica de la ética (Ed. Paradiso). Ese yerno de Lacan, historia de un insulto (Ed. Biblos).
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